Antes de saber lo que era un gimnasio, ya sabía lo que era competir. Crecí con un balón en los pies, jugando al fútbol 11 y fútbol sala, y llegué a vestir la camiseta de la selección andaluza. Mi sueño no era el que tengo hoy: quería ser entrenador, sí, pero de fútbol. La vida tenía otros planes.
Los grandes equipos me cerraron la puerta. Y ese rechazo, que en su momento dolió como pocas cosas, terminó siendo el punto de partida de todo lo que vino después. Dejé el deporte que conocía y me centré en mí mismo, en mejorar mi cuerpo y entenderlo de verdad. Ahí apareció el gimnasio. Ahí apareció la nutrición. Y en cuanto descubrí que podía formarme oficialmente en esto, lo tuve claro: era mi momento.
Formación: ir más rápido y más lejos que el resto
Estudié Entrenamiento Personal y Nutrición Deportiva al mismo tiempo, de forma online, y terminé ambas titulaciones antes de la edad media a la que la mayoría ni siquiera ha empezado una. No es cuestión de talento innato, es cuestión de moverse antes que los demás. Eso sí, lo digo sin rodeos: el título respalda legalmente, pero el conocimiento de verdad lo encontré fuera del sistema educativo de mi país. Por eso empecé a formarme también fuera de España, buscando referentes y metodologías que aquí no llegaban.
Antes de todo esto había empezado la carrera de Fisioterapia. Me gustaba, no lo voy a negar. Pero llegó un punto en el que tuve que elegir, y decidí apostarlo todo al entrenamiento y la nutrición. Sin red de seguridad.
Los primeros pasos como entrenador
Empecé a entrenar gente nada más dejar la carrera. Tenía una base sólida, pero como le pasa a casi todo el mundo al principio, arranqué sin estar dado de alta, de forma no reglada. Todos arrancamos de alguna manera, y esa fue la mía.
Lo que hoy es RMM Training System antes se llamaba Devilish Force. Con el tiempo llegó el rebranding, y con él, la oportunidad de dejar de ser un entrenador suelto para construir un equipo de verdad. No fue un camino recto: pasaron varios entrenadores por el proyecto que no dieron la talla, hasta llegar al punto de inflexión que nos trajo hasta hoy.
Por qué nacen RMM y FuelCut
RMM nace porque tenía claro que no quería avanzar solo como marca personal. Quería construir empresa, y una empresa no crece con una sola persona tirando del carro. Ahí entran Daria y Victor, mis socios y los mejores compañeros que podía pedir. El objetivo a medio plazo está claro: superar los veinte entrenadores en el equipo y convertirnos en referencia del sector en España.
FuelCut nace de otra necesidad, mucho más específica. En el corte de peso para competición no había nadie con experiencia real hablando en español. Solo información suelta en inglés. Es un nicho pequeño, incómodo y con riesgo real, y decidí apostar por ahí precisamente por eso.
Y de ahí nace también RMM Academy, la formación de RMM. Lo que aplicamos cada semana con atletas reales, explicado para entrenadores y atletas que quieren entender lo que programan.
El camino como coach
Con los años fueron llegando los atletas que marcaron etapas distintas del proyecto: Anthuan, Iván, Enric, Vladymir, Javier, Manuel y muchos otros. Y llegó algo que no estaba en el plan inicial: la expansión fuera de España, con México entre los primeros países.



